Supongo que hay días donde echas la vista atrás, donde hace nada te veías levantándote por las mañanas para ver Doraemon junto a un tazón de cereales y tu única preocupación era que por la tarde terminaras pronto los deberes para poder bajar al parque con tus amigos.. Y ahora? Como cambia el asunto cuando nos vamos haciendo mayores.. todas las personas que se quedan atrás, las que se quedan, las que entran nuevas a tu vida al final es un ciclo de vida. Pero a veces es inevitable echar de menos , momentos, personas, querer volver a un instante, a un momento que tenemos grabado en nuestra mente y corazón…
Supongo que este año más que nunca me ha enseñado a decir adiós , a despedirme de personas que ni si quiera quería hacerlo, a otras que fue necesario o quizás hasta inesperado. Qué difícil es tener un sentimiento de añoranza, pero no queda más que aprender a vivir con el. Cuantas cosas hemos vivido y cuantas nos quedan por vivir. Muchas veces me encantaría tener una bola donde poder ver que me va a deparar la vida…
Lo que tengo claro es que a veces me encantaría tener un botón y volver atrás.. a ciertos momentos a volver a abrazar a ciertas personas que no sabía que iba a ser por desgracia la última vez.
Al final la nostalgia nos hace sentir vivos, hace que todo esos sentimientos que tuvimos en su momento de alguna manera estén presentes pero de forma sana sabiendo aceptar la realidad que aunque no siempre sea como queramos y sea difícil nos ha llevado a ser quienes somos.



